El debate medioambiental suele plantearse como una elección entre proteger la naturaleza o impulsar el desarrollo económico. Esta dicotomía está errada.

Las políticas públicas relacionadas con el medioambiente deben compatibilizar el crecimiento económico con la protección ambiental, estableciendo reglas claras que permitan desarrollar proyectos, generar empleo e inversión, incorporando criterios de sostenibilidad y protección de nuestros recursos naturales, pero también otorgando certeza y plazos razonables para quienes deciden invertir.

Chile tiene una oportunidad en diversas materias, como las energías renovables, la gestión del agua, la economía circular y la innovación tecnológica para la protección de nuestros ecosistemas. El Estado debe generar las condiciones para que estas soluciones sean posibles, sostenibles y viables para las empresas que quieran desarrollar sus actividades en nuestro país. La política ambiental no puede reducirse únicamente a restricciones y prohibiciones.
Chile requiere mayor desarrollo, pero un desarrollo que genere oportunidades reales para las personas y que, al mismo tiempo, sea capaz de proteger nuestro medioambiente de manera eficiente para las próximas generaciones.
Porque el desafío no es elegir entre desarrollo y medioambiente, sino construir políticas públicas que permitan avanzar en ambos.

Leave A Comment

Revisa nuestro Brochure
Revista
Enfoque
Público